El nuevo estatuto, con la asesoría legal pro bono de Araya & Cía, fortalece el compromiso del sector vitivinícola chileno con condiciones laborales dignas y sostenibilidad. La asociación tiene por finalidad el bienestar social de los involucrados.
Más de 90 trabajadores de Viña Morandé firmaron el estatuto que da vida legal a la asociación “Comercio Justo Viña Morandé”, iniciativa que busca consolidar un modelo productivo más justo, transparente y sustentable. El proceso fue acompañado por el equipo de Comercio Internacional de Araya & Cía, y contó con la participación activa de Morandé Wine Group, principal actor empresarial involucrado.
El estatuto establece principios en línea con los estándares de Fairtrade International, organización que promueve mejores condiciones para trabajadores y pequeños productores. Entre los compromisos adoptados se incluyen normas de transparencia, rendición de cuentas y sostenibilidad ambiental. La estructura legal busca asegurar la implementación de precios mínimos estables y acceso a beneficios sociales. Solo en 2022, el sistema Fairtrade generó aproximadamente US$238 millones en fondos comunitarios para comunidades agrícolas de todo el mundo.
Araya & Cía aporta solidez jurídica al proceso
El proceso de redacción del estatuto fue liderado por el equipo de Araya & Cía, con la participación de Sebastián Norris, socio y jefe del área de Comercio Internacional, y Constanza Olalquiaga, subjefa del área. La asesoría legal permitió estructurar una asociación conforme a los marcos regulatorios vigentes y a estándares globales.
Viña Morandé S.A., como empresa matriz de la viña que reúne marcas como Morandé, Mancura, Vistamar y 7 Colores, jugó un rol relevante en la implementación del estatuto. El gerente de Personas, Excelencia Operacional y Sustentabilidad, Pablo Vega, fue uno de los responsables de coordinar el proceso junto a los equipos de trabajadores. El nuevo marco normativo fortalece la proyección internacional de Viña Morandé, alineando su producción con mercados éticamente exigentes como Reino Unido, Alemania y Suecia.
Más allá del cumplimiento: una apuesta estratégica
Además del cumplimiento normativo, la formalización representa una decisión estratégica en un contexto donde el comercio ético gana terreno. El 75% de los consumidores globales prefiere marcas con sello Fairtrade, y el 86% confía en su autenticidad, según cifras de la organización. Esta credibilidad ha permitido a múltiples empresas ampliar su presencia en mercados con altos estándares sociales.